La trampa de la empresa perfecta

La trampa de la empresa perfecta

 
parque de bolas

Entornos laborales alegres y divertidos, con Mesa de Ping Pong, futbolín, PlayStation, chef y servicio de restaurante... en los que el empleado parece que va a trabajar más por placer que como una obligación para ganarse la vida. Pasamos muchas horas al día en el trabajo, por lo que estar a gusto es imprescindible para la salud mental de los trabajadores y su rendimiento.

Sin embargo, lo que en un principio puede ser atractivo por la apariencia de lo divertido que sería trabajar en una empresa así, se convierte en una trampa para el candidato o empleado.

 

n1

Es un error basar nuestra propuesta de valor al empleado en acciones o beneficios sociales que realmente no dejan de ser nada más que una estrategia para que el trabajador no abandone las instalaciones de la empresa y permanezca el mayor tiempo posible en ella.

Volvemos a la cultura del presentismo laboral, pero desde su vertiente más diabólica, enmascarando lo que parece ser una dádiva desinteresada de la empresa hacia el empleado, con una clara estrategia para conseguir que este permanezca el mayor número de horas posibles en el centro de trabajo. Sería ingenuo pensar que este espíritu paternalista es altruista. El verdadero beneficio para un empleado sería poder ofrecerle medidas de conciliación laboral, personal y familiar, que faciliten que pueda mantener al mismo tiempo una carrera profesional plena y ejercer el derecho al cuidado de su familia, el desarrollo de su personalidad, su formación o el disfrute de su ocio y tiempo libre.

 

n2

Sustituir un salario acorde a los conocimientos y competencias del candidato, por un entorno divertido, es una estrategia cortoplacista. Por mucho que tu empresa sea cool, si pagas un salario con cacahuetes, sólo tendrás monos, y si consigues talento éste permanecerá por poco tiempo en tu organización.

Hace unos días leía un artículo del Diario El Economista: El empleado no es tonto: el ping pong no sustituye a una subida de sueldo, donde se dejaba constancia de que esta nueva moda, con la que algunas empresas y startups pretenden atraer talento a sus organizaciones, no deja de ser nada más que una forma de intentar suplir aquello que no pueden ofrecer: un salario acorde a los conocimientos y competencias del candidato. Como se menciona en el artículo: «Todo este tipo de extras que tanto han florecido al calor del éxito de Google, sirven para definir una identidad cool, pero en algunas compañías se están convirtiendo en un premio de consolación por unos salarios más bajos o un trabajo sin ningún interés»

Google es conocida por ofrecer un entorno de trabajo más informal y divertido, pero no olvidemos que también es una de las empresas que aparece en el ranking de las 25 compañías con mejores salarios del mundo.

 

n3Confundimos la búsqueda de espacios o procesos que fomenten la creatividad y contribuyan a la innovación, con lugares que se asemejan más a una jungla o un circo para el ocio que en un lugar para el trabajo.

La creatividad puede fomentarse haciendo que exista un sentido lúdico en las tareas que se hacen, es decir, empleando una mecánica de juego con el fin de hacer una tarea tediosa en algo divertido para potenciar la motivación, la concentración, el esfuerzo... pero siempre buscando que sea una tarea, no una opción para el ocio en lugar de para el trabajo.

 

n4

Cuidado con ofrecer a un Millenial un trabajo que no es tan flexible como se le había asegurado.

Tanto la atracción como la fidelización de esta nueva generación laboral es cada vez más compleja y requiere de estrategias mucho más agresivas e innovadoras. Las mentiras han formado parte de las estrategias de marketing y publicidad de muchas empresas durante mucho tiempo, pero en la era digital, no prometas lo que no puedas cumplir. Cuando gritamos a los cuatro vientos que nuestra política de gestión del talento se basa en el contrato emocional y en el engagement con la compañía, si engañamos a ese trabajador, podemos encontrarnos con una persona tan desilusionada y decepcionada que tardará 0,0 segundos en entrar en redes sociales para compartir el engaño y poner en un verdadero aprieto la reputación de tu marca empleadora y corporativa.

 

 

Recuerda que los empleados buscan reconocimiento a su trabajo, poder compaginarlo con su vida personal y la oportunidad de avanzar profesionalmente. No lo cambies por una mesa de Ping Pong

 
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Socio Director de "Etrania Human Resources & Training", especialista en Reclutamiento y Selección 2.0, con más de diez años de experiencia en la gestión y desarrollo de personas. Autor de victorcandel.com, un blog de Recursos Humanos sobre Reclutamiento 2.0, Selección de Personal y empleabilidad.

6 Comentarios

  1. Aarón Martínez dice:

    Me sorprendido este artículo, sobre todo porque conozco al equipo de Etrania y nunca hubiese imaginado que frivolizaran así con algo tan beneficioso para todos, ¿o alguien va a negar que le gusta trabajar en un entorno agradable?. Tan importante es el salario, como sentirte feliz en tu puesto de trabajo y la forma más sencilla de conseguirlo es cuando la directiva de una compañía se implica y prefiere poner una mesa de ping pong antes que repartir beneficios entre los socios. Hablo desde el punto de vista de un Millenial que trabaja en una empresa “cool”, y os aseguro que nadie nos obliga a quedarnos más tiempo, más bien nos incitan a salir a nuestra hora para conciliar nuestra vida personal. Simplemente te dan una alternativa que puedes elegir si utilizarla o no y que antes no tenías. Un ejemplo muy sencillo es el de la hora de la comida, hace 3 años, por motivos de transporte se quedaba a comer el mismo % de empleados que ahora, lo que ha cambiado en estos años es que ahora tenemos un amplio comedor, nos traen la comida caliente, tenemos un futbolín, una wii y una sala con sofás relax, con lo cual nuestra estancia es mucho más placentera y eso hace más fácil volver al trabajo por la tarde.

    Entiendo que ante esta revolución tengan que salir voces críticas para contentar a esos empresarios que se limitan a pedir y pagar, pero gracias a este nuevo estilo “google” el empleado se siente mucho más unido a sus compañeros y gratificado formar parte de su empresa. Puedo aseguraros que nunca he visto una mala cara entre los que aprovechan las instalaciones.

    Víctor lo que si tengo que estar de acuerdo es en que puede haber empresas que utilicen esto para aprovecharse de sus empleados, pero como bien dices, cada vez estamos más preparados y el talento no se puede cazar, sólo mantener.

    Siempre he pensado que la función de una consultora es asesorar a las empresas utilizando todos los recursos de la mejor forma posible. En este artículo veo una crítica a una herramienta que bien utilizada puede jugar a vuestro favor.

    Una mesa de ping pong no sustituye un sueldo, crea una comunidad.

    • Buenos días Aarón,

      No termino de entender por qué consideras que en el artículo se frivolice en relación a este tema, no creo que el contenido del mismo tenga una falta de profundidad o seriedad en lo que se dice.

      En el post no se afirma que un crear un entorno agrabable para trabajar sea algo negativo, lo que en este caso he intentado argumentar y además critico, es que no puede ser utilizado como moneda de cambio o premio de consolación para ofrecer un bajo salario, ni tampoco como una estrategia para conseguir que el trabajador este más horas en el centro de trabajo.

      Cuando una empresa ofrece espacios que fomentan la creatividad, tiene medidas de conciliación laboral, personal y familiar para sus empleados, y ofrece un buen salario, como es tu caso, está claro que ese entorno agradable no enmascara la cultura del presentismo laboral ni un falso espíritu paternalista.

      Mil gracias por compartir con nosotros tu experiencia.

      Saludos

      Víctor Candel

  2. ¡Cuanta razón! Se les llena la boca a aquellos que pueden decir que ofrecen todo eso, y a los demás se nos quedan los dientes largos por no poder ofrecer ni la mitad, y pensamos que por ello somo “peores”, pero como tú comentas todo tiene sus dos caras, y además, para mi, tiene sentido en su justa medida.

    • Hola Alba,
      En ocasiones es preferible tener una propuesta de valor al empleado más modesta pero real y coherente, que ofrecer políticas de RRHH basadas en fuegos artificiales: Muy bonitas pero la fascinación acaba pronto.

      Un saludo

      Víctor Candel

  3. Hace un tiempo tuve la ocasión de vivir una situación análoga como proveedor. Tuve una reunión en una empresa de estas “guays” que más parecía una guardería que un centro de trabajo, donde no acaba de estar clara la organización ni la distribución de responsabilidades. La reunión trascurrió en unas sillas de camping en una terraza y en un ambiente muy de “colegas”. Seré muy tradicional, pero creo que a los proveedores se les debe un poco de respeto, pues dedican su tiempo a preparar la reunión contigo, a informarse sobre la empresa y sus posibles necesidades. Tratar a una visita como al primo que viene de visita del pueblo, pues no tiene mucho sentido.
    Menos aún tiene tener a la gente jugando al pingpong o con una consola y que te repitan hasta la saciedad que “lo que importa son los resultados”. No estoy de acuerdo en nada con la cultura de la presencialidad, pero creo que una vez en tu puesto de trabajo, el rigor y el rendimiento se consiguen estando centrado al 200%.
    Cuanto daño han hecho Google y Facebook en las startups…

    • Gracias por tu comentario José Manuel,

      En verdad que comparto tu opinión, en algunas de estas empresas “cool” lo que se percibe cuando entras por la puerta es una “revolución de hormonas” donde no existe un orden establecido y todo el mundo hace lo que le viene en gana… En fin… que te voy a contar que tu no sepas.

      Víctor Candel

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